Las visas de prometido, conocidas oficialmente como K-1, permiten que una persona extranjera entre en Estados Unidos para casarse con un ciudadano estadounidense. Tras el matrimonio, el extranjero podrá solicitar un ajuste de estatus para obtener una tarjeta de residencia permanente, también conocida como green card.

A partir del momento en que se aprueba la visa hay seis meses para ingresar a Estados Unidos.

Así mismo, aprobada la visa hay 90 días para casarse. Si no se hace, hay que abandonar el país. Bajo ninguna razón, quedarse, pues sería en situación de indocumentado.

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